
El cuidado se nota en los detalles. El agua también debería.
Agua fría filtrada en salas comunes, comedores y zonas de personal, con mantenimiento gestionado por Aquavitaly.
Lo que pasa en casi todas las residencias
Botellines que alguien tiene que reponer, residentes que beben menos agua de la que deberían y un personal de cuidados con turnos largos. No es falta de atención; faltaba una solución pensada para el día a día de una residencia.
Botellines que ocupan tiempo y espacio
Comprar, almacenar, repartir por habitaciones y retirar botellines se convierte en una tarea diaria más para el personal.
Residentes que no beben suficiente agua
Muchos mayores no sienten sed con la misma frecuencia. Si el agua no está a mano y apetecible, la ingesta baja y la deshidratación es un riesgo real.
Personal de cuidados con turnos largos
Entre atención a residentes, comidas y cambios de turno, cuidadoras y cuidadores dejan la hidratación para cuando pueden.
Salas comunes, comedor y habitaciones no funcionan igual
Cada espacio de la residencia tiene un ritmo distinto, pero suele resolverse con jarras y vasos dispersos por todas partes.
Agua filtrada y fría donde hace falta. Sin que nadie la gestione.
La Delta 66 se conecta a la red de agua de la residencia, filtra, enfría y puede saborizar. Sin garrafones, sin almacén y con mantenimiento asumido por Aquavitaly.
Conectada a la red de la residencia
El agua se filtra y se enfría desde la propia instalación, evitando garrafas, botellones y repartos manuales por planta.
Puntos pensados por zona
Sala común, comedor y zona de personal no necesitan lo mismo. Configuramos cada punto según cómo se usa realmente.
Sabores sin azúcar que animan a beber más
Para residentes a los que cuesta beber agua, los sabores ayudan a aumentar la ingesta diaria sin añadir azúcar.
Mantenimiento gestionado por Aquavitaly
Filtros, revisiones y soporte quedan en nuestras manos para que la residencia no dedique tiempo a que el agua funcione.
Qué cambia en tu residencia cuando entra una Delta 66
Los residentes se hidratan mejor
Tener agua fresca y accesible en las zonas comunes anima a beber más a lo largo del día, sin depender de que alguien se la ofrezca.
El personal de cuidados gana tiempo
Sin botellines que repartir ni jarras que rellenar, ese tiempo se dedica a la atención directa a los residentes.
Menos plástico y menos logística
Sin botellines que comprar, almacenar y reciclar, se reducen residuos, espacio ocupado y tareas repetitivas.
Una solución que se adapta a la residencia
Sala común, comedor, pasillos o zona de personal pueden tener configuraciones distintas según el uso real de cada espacio.
Así empieza
Estudiamos los espacios
Vemos por dónde se mueven residentes, familias y personal para decidir dónde tiene más sentido instalar cada punto.
Definimos la solución por zonas
No todos los puntos necesitan lo mismo. Ajustamos ubicación, configuración y uso antes de instalar.
Instalamos cuando menos interrumpe
Coordinamos la instalación para no alterar la rutina de residentes ni interferir con comidas, terapias o turnos.
Planificamos el mantenimiento
Trabajamos de forma preventiva para que filtros, revisiones y soporte no dependan del equipo de la residencia.
Lo que suelen preguntar

Si el agua sigue resuelta a medias, resolvámosla del todo
Sin obras, sin gestión interna y sin que nadie tenga que ocuparse de que el agua funcione. Nos contáis cómo es la residencia y os decimos qué tiene sentido en vuestro caso.
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